Cuando Hugo Chávez llegó a presidente en diciembre de 1998, venía con su proyecto personalista bajo el brazo. Y para lograrlo, la fórmula que logró vender era la de la Asamblea Constituyente que hiciera una nueva constitución.
Resulta que en la constitución vigente para ese momento (la del 61), no establecía el modelo de la Constituyente para reformar la constitución ni hablaba de referendo consultivo por ninguna parte. Mucho más allá, la Constitución del 61 (dicho sea de paso, la que ha estado vigente en Venezuela durante más tiempo, casi 40 años) establecía que no perdería vigencia su contenido si era reformada o derogada de forma distinta a la que se contemplaba en ella.
Pero Chávez venía a mil por hora, no había oposición, las instituciones estaban rendidas y todo el mundo se moría por decirle que sí. De esa manera, la mismísima Corte Suprema de Justicia, con magistrados nombrados en un régimen democrático, le permitieron a Chavez convocar un referendo para convocar nuna constituyente, a pesar de que dicho mecanismo no estaba en la constitución y era abiertamente ilegal. La historia de la bellaquería criolla en este caso se terminaría de escribir, cuando esa misma Corte Suprema fuese desmantelada por la constituyente espúria que se conformó gracias a esa sentencia. Y los magistrados que dieron el "sí" estan hoy en su mayoría en la oposición, siendo la más conspicua referencia la señora Cecilia Sosa.
¿Que tiene que ver esto con Honduras?
Resulta que Mel Zelaya quiso hacer exactamente lo
mismo que hizo Chávez al principio de su gobierno. Con una pequeña diferencia: que ya el gobierno de Zelaya está terminando, porque el período presidencial en ese país es de 4 años sin reelección posible. Así que al intentar hacer una reforma pasando por encima de la constitución, ya su gobierno estaba desgastado y evidentemente (vistos los acontecimientos en los que hasta su propio partido le dio la espalda) sin apoyos suficientes para hacer una reforma constitucional que, fundamentalmente, le permitiría postularse nuevamente a la presidencia. Y seguramente en esa nueva constitución, la figura de la "reelección indefinida" estaría presente, siguiendo la línea que se dicta desde Caracas.
He ahí el error fundamental de Zelaya: esperar hasta el final de su gobierno para plantear una reforma constitucional, que en plena campaña electoral luce simplemente como un intento continuista.
Allá, la Corte Suprema y el Tribunal Electoral le dijeron que no podía convocar un referendo consultivo para hacer una constituyente. El pretendía hacer la consulta al margen de las instituciones. Y para hacerlo, contaba con que las Fuerzas Armadas le obedeceráin en el intento inconstitucional. Esas Fuerzas Armadas le dijeron que no podían cumplir una orden que violaba la constitución. el destituyó al jefe del Alto Mando. El resto del Alto Mando y el propio Ministro de la Defensa renunciaron en solidaridad con el destituido. El presidente siguió adelante con sus planes. Y el domingo en que se realizaría la consulta ilegal, las Fuerzas Armadas lo detuvieron y sacaron del país. Y el que lo hayan sacado del país es importante: si fueran unso "fascistas, asesinos, cobardes, gorilas", como los han dado el llamar en el canal oficial venezolano, Zelaya ni estuviera fuera del país, ni estuviera vivo.
Despues de ojo sacado, no vale Santa Lucía
Tumbaron al hombre, eso esta claro. Y está claro que la legitimidad democrática de Zelaya estaba en entredicho, al querer realizar una consulta reñida con la constitución y prohibida expresamente por mandato de la Corte Suprema. Es decir, las intituciones democráticas le dijeron al presidente que no podía hacerlo y el lo hizo. ¿Qué podían hacer las instituciones? Lo que hicieron: tumbarlo. Era eso o permitir que pisoteara la constitución.
Claro, es un dilema bien intenso, porque entre permitir que un presidente se salga con la suya por encima de las instituciones y deponerlo a pesar de ser electo por el pueblo, se entiende que la democracia no sale indemne en ninguna de las dos opciones. Pero el mal menor era sacarlo, ante los inútiles esfuerzos por llegar a acuerdos con él. Podrán decir los organismos internacionales y los países miembros lo que quieran, pero de que está caído, lo está.
¿Y ahora qué?
Ahora vienen los discursos vacíos y las frases huecas. Sin embargo, deberían los opinadores pro gobierno darse cuenta de algo fundamental: a nosotros no se nos ha perdido nada en Honduras. Puede haber solidaridad y lo que quieran, pero eso de andar ofreciendo guerra y plomo, aparte de ser un faroleo bien chimbo que ya le conocemos al presidente actual, deja muy mal parado al país. estos son los momentos en que se le ven las costuras a la diplomacia venezolana, mal dirigida y muy mal representada. ahí nadie sabe que hacer. Con solo saber que Nicolás Maduro es el Canciller y Arias Cárdenas el encargado de América Latina, ya se le aguan los ojos a uno.
La Carta Democrática de las Américas habla de la condena a las salidas de fuerza, pero tambien habal de la "ilegitimidad democrática", de los atentados contra las instituciones y las leyes. Ya Zelaya se habia burlado de las instituciones. Verguenza le debería dar a los países que en Managua hablaban de democracia en una mesa en la que estaba sentado Raúl Castro, dictador hereditario de Cuba. ¿De que democracia hablaban? ¿De la que se practica en las cárceles de la isla, de la que practica Chávez, de la que se burla Evo?
¿Puede Chávez condenar un golpe de Estado cuando el encabezó al menos dos? ¿Y de que puede hablar Evo, si el encabezó protestas que sacaron a dos presidentes constitucionales de palacio?
Resulta ser que ahora, con Honduras encima de la mesa, en los foros donde el tema se discute está primero el derecho de los presidentes a terminar su mandato que el derecho de los pueblos a vivir en democracia. Ese señor quería perpetuarse en el poder y eso no es democrático. en la constitución venezolana, por ejemplo, se habla del derecho a la rebelión. Si al caso vamos, podriamos derrocar mil veces a Chávez basados en el articulado de la constitución actual y con suficiente razón.
¿Qué pasará?
Zelaya dice que va a regresar. No se si de verdad el hombre está cuerdo, porque eso no parece sensato asi como lo pantea. A menos que algun loquillo que tenga por amigo le pretenda brindar cobertura militar para lanzarse a una aventura de esas. Cosa dificil, tomando en cuenta que el ejército de Honduras no solo libro una guerra contra El Salvador en su momento, sino que pudo contener el avance de los movimientos insurgentes de la zona, hasta el punto de ser centro de operaciones de toda la lucha contra-insurgente de Centroamérica. Ese ejército, aunque pequeño, sacó al presidente en piyama y lo puso en la frontera. ¿Contra esa gente pretende Hugo Chávez pelear? Tomando en cuenta que chavez encabezó dos golpes de Estado y fracasó estrepitosamente, pareciera que más que molestia por la caída de un aliado, siente envidia por el éxito de los militares hondureños, que lograron en dias lo que el no pudo lograr, a pesar de estar planificandolo durante 12 años.
Todos los países del contienente, incluido EEUU (con mucha cautela, pero con rechazo al golpismo claramente manifiesto) han dicho que Zelaya es el presidente y que no reconocen el gobierno que encabeza Martinetti. Habrá que esperar a ver como harán los países del continente para materializar ese rechazo, porque no creo que haya animo alguno para lanzar una invasión que restituya a Zelaya en el poder. De la misma forma, no creo que los golpistas puedan aguantar hasta noviembre para realizar las elecciones planteadas en medio de un aislamiento casi mundial que hasta le cerraría la posibilidad de financiar esas elecciones. Por tanto, hay un camino abierto y que ayer esbozaba timida e ineligentemente el presidente dominicano Leonel Fernandez (quizás el presidente mas inteligente de la región): despues de condenar el golpe y hablar a favor de Zelaya de una forma excesivamente adulante, remata diciendo que Zelaya debe regresar y convicar al dialogo y la reconciliación nacional. ¿Como se materializa eso? Bueno, que a Zelaya se le permita regresar y terminar su gobierno después de comprometerse a no realizar la consulta ilegal, que se realicen las elecciones pautadas para noviembre, que entregue el mando en enero como esta pautado y que no haya persecusión a los golpistas. Eso incluye o la restitución del alto mando o el nonbramiento de uno nuevo que le de seguridad al presidente.
Ahí se vera si de verdad los que se dicen demócratas lo son. Y los militares se darán cuenta, una vez más, que en los golpes de estado ellos se la juegan, pero siempre pierden.
Por supuesto, siempre hay un margen de locura en todo acontecimiento. Siempre se pueden desbordar las pasiones, acallar las voces y resonar los fusiles. Pero en las actuales circunstancias, parece que habrá que esperar a ver quien tiene la mejor mano.
Por ahora van ganando los golpistas: lo sacaron sin derramar sangre, nombraron un nuevo gobierno sin resistencia institucional y desataron lo impensable, un efecto dominó moral entre las filas de los neo-autoritarismos latinoamericanos, que se pondran a remojar sus barbas de aqui en adelante.
Resulta que en la constitución vigente para ese momento (la del 61), no establecía el modelo de la Constituyente para reformar la constitución ni hablaba de referendo consultivo por ninguna parte. Mucho más allá, la Constitución del 61 (dicho sea de paso, la que ha estado vigente en Venezuela durante más tiempo, casi 40 años) establecía que no perdería vigencia su contenido si era reformada o derogada de forma distinta a la que se contemplaba en ella.
Pero Chávez venía a mil por hora, no había oposición, las instituciones estaban rendidas y todo el mundo se moría por decirle que sí. De esa manera, la mismísima Corte Suprema de Justicia, con magistrados nombrados en un régimen democrático, le permitieron a Chavez convocar un referendo para convocar nuna constituyente, a pesar de que dicho mecanismo no estaba en la constitución y era abiertamente ilegal. La historia de la bellaquería criolla en este caso se terminaría de escribir, cuando esa misma Corte Suprema fuese desmantelada por la constituyente espúria que se conformó gracias a esa sentencia. Y los magistrados que dieron el "sí" estan hoy en su mayoría en la oposición, siendo la más conspicua referencia la señora Cecilia Sosa.
¿Que tiene que ver esto con Honduras?
Resulta que Mel Zelaya quiso hacer exactamente lo
mismo que hizo Chávez al principio de su gobierno. Con una pequeña diferencia: que ya el gobierno de Zelaya está terminando, porque el período presidencial en ese país es de 4 años sin reelección posible. Así que al intentar hacer una reforma pasando por encima de la constitución, ya su gobierno estaba desgastado y evidentemente (vistos los acontecimientos en los que hasta su propio partido le dio la espalda) sin apoyos suficientes para hacer una reforma constitucional que, fundamentalmente, le permitiría postularse nuevamente a la presidencia. Y seguramente en esa nueva constitución, la figura de la "reelección indefinida" estaría presente, siguiendo la línea que se dicta desde Caracas.He ahí el error fundamental de Zelaya: esperar hasta el final de su gobierno para plantear una reforma constitucional, que en plena campaña electoral luce simplemente como un intento continuista.
Allá, la Corte Suprema y el Tribunal Electoral le dijeron que no podía convocar un referendo consultivo para hacer una constituyente. El pretendía hacer la consulta al margen de las instituciones. Y para hacerlo, contaba con que las Fuerzas Armadas le obedeceráin en el intento inconstitucional. Esas Fuerzas Armadas le dijeron que no podían cumplir una orden que violaba la constitución. el destituyó al jefe del Alto Mando. El resto del Alto Mando y el propio Ministro de la Defensa renunciaron en solidaridad con el destituido. El presidente siguió adelante con sus planes. Y el domingo en que se realizaría la consulta ilegal, las Fuerzas Armadas lo detuvieron y sacaron del país. Y el que lo hayan sacado del país es importante: si fueran unso "fascistas, asesinos, cobardes, gorilas", como los han dado el llamar en el canal oficial venezolano, Zelaya ni estuviera fuera del país, ni estuviera vivo.
Despues de ojo sacado, no vale Santa Lucía
Tumbaron al hombre, eso esta claro. Y está claro que la legitimidad democrática de Zelaya estaba en entredicho, al querer realizar una consulta reñida con la constitución y prohibida expresamente por mandato de la Corte Suprema. Es decir, las intituciones democráticas le dijeron al presidente que no podía hacerlo y el lo hizo. ¿Qué podían hacer las instituciones? Lo que hicieron: tumbarlo. Era eso o permitir que pisoteara la constitución.
Claro, es un dilema bien intenso, porque entre permitir que un presidente se salga con la suya por encima de las instituciones y deponerlo a pesar de ser electo por el pueblo, se entiende que la democracia no sale indemne en ninguna de las dos opciones. Pero el mal menor era sacarlo, ante los inútiles esfuerzos por llegar a acuerdos con él. Podrán decir los organismos internacionales y los países miembros lo que quieran, pero de que está caído, lo está.
¿Y ahora qué?
Ahora vienen los discursos vacíos y las frases huecas. Sin embargo, deberían los opinadores pro gobierno darse cuenta de algo fundamental: a nosotros no se nos ha perdido nada en Honduras. Puede haber solidaridad y lo que quieran, pero eso de andar ofreciendo guerra y plomo, aparte de ser un faroleo bien chimbo que ya le conocemos al presidente actual, deja muy mal parado al país. estos son los momentos en que se le ven las costuras a la diplomacia venezolana, mal dirigida y muy mal representada. ahí nadie sabe que hacer. Con solo saber que Nicolás Maduro es el Canciller y Arias Cárdenas el encargado de América Latina, ya se le aguan los ojos a uno.
La Carta Democrática de las Américas habla de la condena a las salidas de fuerza, pero tambien habal de la "ilegitimidad democrática", de los atentados contra las instituciones y las leyes. Ya Zelaya se habia burlado de las instituciones. Verguenza le debería dar a los países que en Managua hablaban de democracia en una mesa en la que estaba sentado Raúl Castro, dictador hereditario de Cuba. ¿De que democracia hablaban? ¿De la que se practica en las cárceles de la isla, de la que practica Chávez, de la que se burla Evo?
¿Puede Chávez condenar un golpe de Estado cuando el encabezó al menos dos? ¿Y de que puede hablar Evo, si el encabezó protestas que sacaron a dos presidentes constitucionales de palacio?
Resulta ser que ahora, con Honduras encima de la mesa, en los foros donde el tema se discute está primero el derecho de los presidentes a terminar su mandato que el derecho de los pueblos a vivir en democracia. Ese señor quería perpetuarse en el poder y eso no es democrático. en la constitución venezolana, por ejemplo, se habla del derecho a la rebelión. Si al caso vamos, podriamos derrocar mil veces a Chávez basados en el articulado de la constitución actual y con suficiente razón.
¿Qué pasará?
Zelaya dice que va a regresar. No se si de verdad el hombre está cuerdo, porque eso no parece sensato asi como lo pantea. A menos que algun loquillo que tenga por amigo le pretenda brindar cobertura militar para lanzarse a una aventura de esas. Cosa dificil, tomando en cuenta que el ejército de Honduras no solo libro una guerra contra El Salvador en su momento, sino que pudo contener el avance de los movimientos insurgentes de la zona, hasta el punto de ser centro de operaciones de toda la lucha contra-insurgente de Centroamérica. Ese ejército, aunque pequeño, sacó al presidente en piyama y lo puso en la frontera. ¿Contra esa gente pretende Hugo Chávez pelear? Tomando en cuenta que chavez encabezó dos golpes de Estado y fracasó estrepitosamente, pareciera que más que molestia por la caída de un aliado, siente envidia por el éxito de los militares hondureños, que lograron en dias lo que el no pudo lograr, a pesar de estar planificandolo durante 12 años.
Todos los países del contienente, incluido EEUU (con mucha cautela, pero con rechazo al golpismo claramente manifiesto) han dicho que Zelaya es el presidente y que no reconocen el gobierno que encabeza Martinetti. Habrá que esperar a ver como harán los países del continente para materializar ese rechazo, porque no creo que haya animo alguno para lanzar una invasión que restituya a Zelaya en el poder. De la misma forma, no creo que los golpistas puedan aguantar hasta noviembre para realizar las elecciones planteadas en medio de un aislamiento casi mundial que hasta le cerraría la posibilidad de financiar esas elecciones. Por tanto, hay un camino abierto y que ayer esbozaba timida e ineligentemente el presidente dominicano Leonel Fernandez (quizás el presidente mas inteligente de la región): despues de condenar el golpe y hablar a favor de Zelaya de una forma excesivamente adulante, remata diciendo que Zelaya debe regresar y convicar al dialogo y la reconciliación nacional. ¿Como se materializa eso? Bueno, que a Zelaya se le permita regresar y terminar su gobierno después de comprometerse a no realizar la consulta ilegal, que se realicen las elecciones pautadas para noviembre, que entregue el mando en enero como esta pautado y que no haya persecusión a los golpistas. Eso incluye o la restitución del alto mando o el nonbramiento de uno nuevo que le de seguridad al presidente.
Ahí se vera si de verdad los que se dicen demócratas lo son. Y los militares se darán cuenta, una vez más, que en los golpes de estado ellos se la juegan, pero siempre pierden.
Por supuesto, siempre hay un margen de locura en todo acontecimiento. Siempre se pueden desbordar las pasiones, acallar las voces y resonar los fusiles. Pero en las actuales circunstancias, parece que habrá que esperar a ver quien tiene la mejor mano.
Por ahora van ganando los golpistas: lo sacaron sin derramar sangre, nombraron un nuevo gobierno sin resistencia institucional y desataron lo impensable, un efecto dominó moral entre las filas de los neo-autoritarismos latinoamericanos, que se pondran a remojar sus barbas de aqui en adelante.


