La paz de Juanes y la guerra del exilio cubano

. 20 de agosto de 2009

Juanes está en el ojo del huracán desde hace tiempo. Cuando decidió, en medio de la crisis Colombia-Ecuador-Venezuela por la muerte en territorio ecuatoriano del jefe guerrillero Raúl Reyes, hacer un concierto en la frontera colombo-venezolana, le llovieron aplausos y críticas.
En particular, recuerdo que desde el chavismo se lanzaron todo tipo de epítetos y cuestionamientos al evento. Para los desmemoriados, a raíz del bombardeo a territorio ecuatoriano que realizó el ejército colombiano, muríeron varios guerrilleros de las FARC. A raíz de eso, Ecuador protestó por lo que consideró una agresión y Venezuela (o mejor dicho, Hugo), movilizó al ejército a la frontera en previsión de una guerra, se supone.
En medio de ese desastre, aparece Juanes. Este pana, que hasta entonces uno conocía solo como cantante y no como militante de ninguna causa, decidió hacer un concierto con un lema peligrosísimo para cierta gente: Concierto por la Paz. Imagínese. Hablar de paz cuando "El Poder" anda pensando en guerra puede ser hasta mortal.
No solo se lanza el concierto "por la Paz" en la frontera, sino que se lleva a una serie de artistas que decidieron acompañarlo en el gesto: Shakira, Ricardo Montaner, Juan Luis Guerra, Miguel Bosé y el proscrito por el chavismo Alejandro Sanz, entre otros.
Ahí a Juanes le cayó la maldición del chavismo internacionalizado por obra de la chequera petrolera. Y a la vez, fue aplaudido por todo aquel que se siente en la acera de enfrente del chavismo.
Pero, como pasa siempre con los pacifistas, la mayoría no entendió que en el gesto no había militancia contra alguien sino militancia a favor de algo: La Paz. Y punto.
Yo no soy pacifista. Claro que prefiero la paz a la guerra, pero se en que mundo vivo y no milito en el bando de la no violencia a ultranza, del ghandismo y todo aquello. Pero los pacifistas son necesarios.
Hoy, Juanes ha decidido hacer otro concierto por la paz, nada más y nada menos que en Cuba. Uno entiende que en ese gesto, no hay una posición a favor de Fidel y en contra del exilio: el concierto simplemente es a favor de la paz. La paz necesaria en los países que se quieren desarrollar y salir de la pobreza. La paz social necesaria en una nación crispada y sometida.
Y resulta ser que los que ayer aplaudieron a Juanes por hacer el concierto que juzgaron "antichavista" hoy lo condenan por hacer, con el mismo lema pacifista, un concierto en La Habana.
Los extremistas siempre se tocan: ayer a Juanes lo condenaban los chavistas, hoy lo condenan los anticastristas.
Los anticastristas han llegado al límite de destruir públicamente discos de Juanes y quemar una camisa negra, aludiendo a la canción "La camisa negra" del cantante colombiano. No se en que pensaban los señores exiliados, pero me parece que no calcularon la dimensión de ese gesto: los que se hicieron famosos por quemar y destruir creaciones artísticas eran los nazis, que lanzaban a la pira libros, discos, pinturas y toda clase de creaciones de artistas que pensaran diferente a ellos.
Dicen los señores exiliados que Juanes no debería ir a Cuba porque eso significa apoyar al régimen. Se les olvida a los señores que quienes le dan oxigeno al gobierno castrista son ellos cuando mandan dinero a sus familiares en la isla, dinero que gastarán en comida y bienes, dinero que termina en manos del gobierno al final del cuento. Los exiliados cubanos en Miami pretenden que todo el que vaya a Cuba apoya la tiranía, pero ellos si tienen el derecho a ir a visitar a su familia. Dicen los señores exiliados que Juanes al hacer un concierto en la Plaza de la Revolución esta dando un apoyo tácito al régimen. Y digo yo:¿No es un apoyo tácito al movimiento democrático cubano, que se haga un concierto por la paz en el país cuyo gobierno tiene sometido al pueblo con la excusa de una guerra contra el imperio?
No parecen notar los exiliados cubanos, que es más subversivo hacer un concierto promoviendo La Paz en el mismo corazón de La Habana, que enclaustrarse en la Calle 8 de Miami esperando que se muera Fidel para salir a celebrar.
Y, sinceramente, Juanes debe ir a Cuba, cantar su música y promover la paz. Como lo hizo en la frontera. Como lo hace siempre.
Y más sinceramente aún, cuando se ven ciertas manifestaciones y posiciones de ciertos cubanos exiliados, uno termina entendiendo por qué Cuba lleva 50 años de dictadura y ellos 50 años de exilio.
Igual, no perdería nada Juanes si tiene el gesto de invitar al concierto a músicos de la isla que, sin ser militantes a favor o en contra de nada, han sido puestos en observación por el régimen por ser irreverentes. Es el caso de Porno para Ricardo [el cantante de la banda es el chico de la foto, Gorki Ávila]. Igual, sería un buen gesto ir a visitar a los perseguidos por el régimen y, por favor, buscar la manera de que no se les prohíba a los blogueros cubanos como Yoanni Sánchez ir al concierto como espectadores, como han hecho con ella y otros más en actos parecidos en el pasado.
Creo que cuando se promueve la paz, la paz alcanza para todos.
Y a Juanes hay que decirle que no tiene que preocuparse mucho por un "boicott" o algo parecido. esa efervescencia dura poco. Estoy seguro que los que salieron a destruir los discos, ni siquiera sabían quien era Juanes. En el pasado, cuando Oscar D´León cumplió su sueño de cantar en Cuba luego de tener toda su carrera cantando música cubana sin siquiera conocer la isla, se le amenazó con vetarlo en Miami. Pero eso duró poco, porque al que le gusta la música no se detiene en esas pequeñeces. Cheo Feliciano tambien cantó y grabó en vivo en Cuba y nadie lo ha vetado. ¿Por qué? porque todos hemos entendido que así como cuando se canta en España no se le canta a Zapatero, al cantar en Cuba no necesariamente se le canta a Fidel.
Nunca pensé que algún día tendría ganas de ir a Cuba...
[Juanes en Cuba] [Concierto de Juanes en La Habana] [Exiliados cubanos Juanes Cuba]

1 comentarios:

Alberto Manrique dijo...

Sólo tres comentarios.

Primero: "El exilio de Miami" no es homogéneo, ni son todos los ultraderechistas fanatizados que describe la propaganda cubana; tampoco están todos, en masa, furiosamente en contra del concierto, hay muchos que apoyan la idea con entusiasmo. Es curioso que para criticar al exilio cubano, usemos en Venezuela casi los mismos clichés y las mismas simplezas que usa Chávez en contra de la oposición venezolana.

Segundo: Porno para Ricardo no es un grupo "ni-ni" cualquiera que no está a "ni a favor ni en contra de nada", con la única mancha de ser "ireverente", así, en abstracto. El problema, precisamente, es que su irreverencia es militantemente en contra del régimen político cubano. Si fuera contra Bush o la iglesia católica, seguramente serían los primeros invitados al concierto. Ojalá Gorki Ávila pudiera presentarse en esta oportunidad, pero francamente dudo que el gobierno lo permita.

Tercero: El que va a cantar a España no lo hace para cantarle Zapatero, por supuesto, pero resulta que en España, para algo tan normal y si se quiere rutinario como dar un concierto, no hay que pedirle permiso al primer mandatario del gobierno, ni "negociar" con él quién puede o no puede presentarse junto contigo.

Comparto con muchos la idea de que el concierto debería de producirse; pero no hay que pasarse de "ingenuo". ¿Quién se atreve a criticar un concierto por la "paz"? Pero la paz, en Cuba, es un tema genérico que poca gente sentirá como propio, porque el problema de los cubanos no es ese, sino la ausencia de libertades de toda índole: políticas, económicas, individuales, etc...

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Daniel Lara Farías
El autor de este blog es venezolano (Maiquetía, 1980). Tiene pocas creencias, sin embargo cree en la libertad de opinión. Cuando se cansó de callar empezó a escribir. Y hoy, ya nadie lo calla. CONTACTO: d.larafarias@gmail.com
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