Dia del orgullo gay y marcha del orgullo hipócrita

. 28 de junio de 2009

Desde hace años en Caracas se realiza, en el mes de junio, la "Marcha del orgullo gay". De un tiempo para acá, justicia es decirlo, estas movilizaciones se hacen cada vez mas numerosas y vistosas.Muchos participantes, banderas, caravanas, performances, fotos,etc. Hasta la prensa reseña el asunto sin prejuicio aparente.
Yo, homosexual hecho y derecho, venezolano y de este domicilio, nunca voy a esas marchas. ¿Por qué? ¿Porque estoy en el closet, porque me da pena, porque no quiero caminar, porque me ladilla, porque me da miedo a que me vean? En lo absoluto. Tengo casi 10 años fuera del clóset y no he necesitado para ello ir a ninguna marcha. Y no necesito salir a marchar para estar orgulloso de lo que soy, de lo que he hecho y de lo que pienso o hago.
¿La razón verdadera por la cual no voy? Porque no me junto con hipócritas. Esa masa arcoiris que saldrá mañana a llenar las calles de Caracas está compuesta por un 10% de personas que consideran que necesitan organizarse y participar activamente para alcanzar el reconocimiento práctico del principio de no discriminación, presente en nuestra constitución, donde se habla claramente de igualdad de derechos sin importar raza, condicion sexual, religión o posición política. El restante 90% va a la marcha a pavear, a ponerse unos tacones, a hacer algo que está de moda y, al regresar a casa, regresan tambien al clóset.
Parece mentira, pero a pesar de que todos los días la sociedad se abre más a aceptar a la gente sin importar su condicion sexual, los homosexuales se niegan a si mismos. Ahora lo que esta de moda es volver al closet. Y ese conglomerado enclosetado y perverso, acomplejado y poco serio, pretende que uno se meta en el closet con ellos.
¿Quiere decir que yo, despues de haberle dicho a los interesados (familia y amigos) que soy gay y pretendo vivir tranquilo con eso, tengo ahora que regresar al closet para no desentonar?
Eso es lo que la mayoría de guevones que en el día tienen una vida heterosexual (donde algunos se dan hasta el lujo de -¡horror!- tener novia, para que lo sepan las niñas y esten claras) y en la noche se ponen los tacones y la peluca y se van a Revolution a gritar mientras bailan al son de Gloria Trevi.
Y uno, que no va a discotecas, ni se pone peluca ni tacones, ni va a marchas, ni oculta en su perfil de Facebook su orientacion sexual, ¡uno es el raro!.
Y como uno es el raro, tiene que soportar cosas como las siguientes:
1.-"Si no vas a Revolution eres un pajuo, porque hay que ir a discos para que te vean. Pero eso si, que mi mama no sepa."
2.-"Si cumplo años y me vas a felicitar por el facebook, cuidado...eso lo lee mi familia y ellos "no saben". (Aunque tengo 5 años saliendo todos los dias con mi novio, al que ellos conocen como mi "mejor amigo".)"
3.-"No te puedo agregar al facebook porque ahi esta mi familia...imaginate" (como si uno fuera un leproso o una peluquera de pestañas postizas que hace evidente que quien se junte con el es rotundamente marico)
4.-"Si comentas alguna foto mia en el facebook o en My space o mi perfil de MSN y me parece que me delatas, te lo borro sin contemplaciones. Que va, no me delates."
5.-"No me llames a la casa. Llamame al celular, donde te tengo en mis contactos pero con un nombre de mujer, pa que no haya peos, por si acaso, tu sabes."
6.-"Vamos a la marcha...¿no? ¿por que? Que bolas tienes...enclosetao."
Y entonces, con esa gentuza tiene uno que ir a una marcha del "orgullo gay". No te digo yo.
Por esa razón, no voy a esas marchas. Porque de verdad, quien se junta mal, acaba mal.
Yo por mi parte, pasaré mi domingo tranquilo, como uno más. No necesito esos escándalos callejeros para decir que soy gay porque nunca lo he ocultado. Y, sinceramente, cuando pienso que a esa marcha irán los mismos especímenes que crean una direccion MSN para sus contactos gays y otra para su familia y hacen lo mismo incluso con sus perfiles de facebook y otras redes sociales, menos que menos me dan ganas de ir.
Lo más triste es que estos sujetos de verdad creen que nadie sabe que son gays. Ojalá sepan que el dia que vayan a decir "mamá, papá, hermanos, soy gay" les pasará lo mismo que a mi y a cientos de miles de homosexuales fuera del closet: les responderán de lo más tranquilos "si, nosotros lo sabíamos hace tieeeeeeeeempo". Ahi se darán cuenta de que no valió la pena tanto esfuerzo, de verdad.

4 comentarios:

Mariale divagando dijo...

Qué bueno este post!

Yo respeto mucho a los homosexuales que como tú han decidido vivir libre y plenamente, me parece que es algo que exige mucha valentía; y no me refiero a la valentía de decirle a todo el mundo que les gustan las personas de su mismo sexo, no! Me refiero a la valentía de la que carecen TANTOS seres humanos -homosexuales y heterosexuales- para reconocerse como lo que son, como individuos que no tienen por qué hacer lo que los demás hacen y lo que los demás quieren... En serio hay que ser valiente.

A los que están en el clóset, yo quisiera no juzgarlos, pero es que todavía no he madurado lo suficiente para llegar a ese punto; así que sí los tengo clasificados como seres que no se merecen mi respeto. Una vez me dijo uno que si su papá lo sabía no le iba a hablar más, y yo le dije que más bien él no debería querer hablarle a ningún familiar que esté dispuesto a borrarlo de su vida por su orientación sexual, y que si le dejaban de hablar le hacían un favor.

Pero sabes?, yo estoy de acuerdo contigo en que la discriminación viene de los mismos homosexuales. La que en su momento fue mi mejor amiga es lesbiana y no se esconde, tiene su novia y todo; pero su condición de homosexual mató nuestra amistad! No por mí, yo la apoyé siempre; sino porque ella misma pensaba todo el tiempo que yo no podía entender lo que ella sentía y se enfurecía por eso...

Así que creo que si pretenden lograr la aceptación de los demás, tendrán que empezar por aceptarse a sí mismos.

Anónimo dijo...

Yo creo que realmente aun existe mucho prejuicio hacia los homosexuales, no es facil asumirlo por eso siguen muchos dentro del closet.

Diana dijo...

El problema del closet es complejo y enfrentarse abiertamente a una sociedad tremendamente heterosexista, machista y misógina no es fácil y de allí la importancia del activismo y la formación para entender estos procesos individualmente, pero sobre todo colectivamente. Yo tampoco desfilo en este encuentro y las razones son varias, si quieres conocerlas, puedes revisar el texto que suscribo plenamente ciberfeminismo.org.ve. La razón fundamental es que hay que diferenciar entre marchar, desfilar y acompañar la comparsa del Rey Momo. Y no por las plumas ni las máscaras. No me opongo a eso y hasta las reivindico, porque la marcha del orgullo nace de la revuelta de Stonewall que ocurrió hace 40 años y fue una histórica batalla que libraron, fundamentalmente, los trans y las lesbianas masculinas, sectores que producen esas manifestaciones de lesbofobia y transfobia tan virulentas. Puedo notar en tu texto que te desmarcas de esas manifestaciones y me parecen que son homotransfóbicas. Ahora, la pregunta que me hago es, ¿llamar a la demovilización en este país cuando la circunstancia nos exigen participación protagónica? ¿cómo hacemos para politizar y hasta partidizar, por qué no, un desfile que hasta ahora coyuntural, epiléptico, antidemocrático, lesbofóbico que no convoca por sus luchas, que no ha conquistado sino apenas la visibilización de una población vulnerada en sus derechos políticos y civiles? Esta llamada "marcha" del orgullo no reivindica las luchas feministas de la que es heredera, mucho menos a las lesbianas y a ninguno de sus "seguidores" que continua siendo una población —no una comunidad— sin otros espacios que los bares de mala de muerte donde son vejad*s y explotad*s diariamente. ¿Qué hacemos para estas cosas cambien, disminuir el protagonismo enfermizo de la mayoría de las "organizaciones" lgbtti, a dónde van a parar los financiamientos que reciben para realizar un "trabajo" que tiene un alcance mínimo y fragmentado? No desfilemos en tono de carnaval porque no hay mucho que celebrar, por lo menos los 5 asesinatos de trans que van sólo este año en la avenida Libertador sin resolver, pero ¿qué proponemos para evolucionar?

Daniel Lara F. dijo...

Mariale: Pues si. El que no se acepta a si mismo, nunca encontrará aceptación en los demás.
Anónimo:Nadie ha dicho que sea fácil asumirlo, pero de verdad es más difícil vivir una doble vida que asumir el rollo sin miedo.
Diana:Vuelvo y repito, si es dificil salir del closet, pero mas dificil es estar adentro engañando a todos y viviendo infeliz. No soy homotransfóbico para nada, cada quien hace lo que quiere y respetar eso es para mi un principio. Leí ese manifiesto al que haces referencia en www.contranatura.org y ahí comenté lo siguiente, que quizás responda a tu pregunta sobre el ¿que hacer?: hay que buscar formulas distintas a la marcha pero que no releguen a los que consideren que la marcha es su forma de expresarse. Por ejemplo, la semana anterior a la marcha dediquemos desde el lunes hasta el sábado, distintos eventos no necesariamente masivos, en los que haya lugar a la reflexión, discusión y exposicion de opiniones. Foros, talleres, tertulias, cine-foro, rueda de prensa. Y que la marcha sea simplemente el cierre de la jornada de una semana completa. Ahí, yo decidiría participar yendo a los eventos de la semana y si no quiero ir a la marcha no voy. Y los demás pueden actuar de la misma forma, siempre según sus gustos.
En cuanto a lo de darle contenido político a las actividades, creo fundamental no confundir "contenido político" con "contenido partidista". Hay que estar claros: ningún gobierno, ni este ni los anteriores, ha dejado de ser homofóbico. El actual no deja de ser homofóbico por el solo hecho de tener en el PSUV una dirección de organizaciones GLBT, que resulta ser que ahora es quien organiza y recibe financiamiento a cambio de manifestarse de forma canallesca a favor del gobierno, arrogandose la representación de todo un conglomerado. Así, MENOS QUE MENOS se logrará la participación masiva.

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Daniel Lara Farías
El autor de este blog es venezolano (Maiquetía, 1980). Tiene pocas creencias, sin embargo cree en la libertad de opinión. Cuando se cansó de callar empezó a escribir. Y hoy, ya nadie lo calla. CONTACTO: d.larafarias@gmail.com
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